La lengua es la principal puerta de entrada al mercado brasileño

Entrevista a Agnès Bosch y Paulo Pitta, gerentes de Dosbé Publishers

El país sudamericano ha experimentado un desarrollo económico y social impresionante

Las posibilidades que ofrece Brasil son enormes, tanto “Las empresas que quieran introducirse en él deben por su número de habitantes como por su crecimiento” Dosbé Publisherses una empresa de servicios dedicada a la comunicación, la edición y la traducción a varios idiomas de todo tipo de textos, si bien se han especializado en el mercado en lengua portuguesa, sobre todo Brasil, que representa el 80% de su producción (también trabajan con países como Portugal, Angola y Mozambique). Fruto de su conocimiento y su experiencia del territorio brasileño, su tarea se basa en la adaptación de textos publicados previamente en Europa, ya sean libros, fascículos, revistas especializadas y técnicas, manuales de empresas, libros institucionales, infantiles o cualquier tipo de comunicación en soporte papel o informático.

Además, Dosbé  también crea contenidos y obras pensadas especialmente para el público brasileño. En este sentido, la editorial trabaja con profesionales que residen en Brasil para poder garantizar un buen nivel lingüístico y la calidad del producto. Ahora, la empresa continúa con su proceso de internacionalización mediante la exploración de los mercados orientales.

-¿Qué oportunidad para el negocio editorial observaron en el mercado brasileño? -Las posibilidades del mercado brasileño son enormes, tanto por lo que concierne al número de habitantes del país como por el crecimiento económico que ha registrado en los últimos años. La decisión de crear una empresa especializada en el mercado portugués y brasileño –aunque también trabajamos con otras lenguas–, se basó en el hecho de ver que teníamos delante un mercado con grandes posibilidades, pero poco explorado. Por otro lado, el know-how que aunaba nuestros conocimientos de la lengua y la experiencia como traductores, editores y gestores de proyectos permitían garantizar la calidad del trabajo.

-¿Cómo han visto evolucionar el país en los últimos años, en los que ha logrado seguir desarrollándose económicamente a la vez que reducía las desigualdades sociales? -Brasil ha experimentado un desarrollo económico y social impresionante, favorecido por una praxis política y económica que ha abierto sus mercados a la inversión extranjera. Paralelamente, se han realizado importantes descubrimientos de recursos naturales –sobre todo petróleo– acompañados de un crecimiento de la explotación de los mismos. Este desarrollo económico ha repercutido en un mayor poder adquisitivo de una parte de la población y hay que tener en cuenta que, cuando se habla de Brasil, las cifras que se manejan son siempre superlativas. Por ejemplo, en el 2011, 11 millones de brasileños subieron por primera vez a un avión, una cifra impensable en cualquier país de Europa. A pesar de que siguen existiendo desigualdades sociales, se están llevando a cabo políticas laborales, de alfabetización y educación que ya están dando sus frutos, aunque, por el número de habitantes, los resultados serán más evidentes a largo plazo.

-El Mundial de fútbol del 2014 y los Juegos Olímpicos que se celebrarán en el 2016 serán una verdadera prueba de fuego para Brasil. ¿Cree que el país la superará con éxito? -La creatividad, la ilusión, el empeño y sobre todo la fuerte inversión económica tanto en el Mundial de fútbol del 2014 como en los JJOO del 2016 hacen pensar que superarán las dos pruebas con mucho éxito. Estos acontecimientos deportivos serán una plataforma inmejorable para mostrar al mundo el potencial y la idiosincrasia de este país.

-¿Qué pueden aportar actualmente las empresas catalanas en el contexto brasileño? -Brasil ofrece una oportunidad nada despreciable a las empresas que quieran abrir nuevos mercados. Las empresas catalanas del sector secundario pueden hacer aportaciones tanto en relación a la exportación/fabricación in situ de nuevos productos como en lo que se refiere a la calidad y novedad de los mismos (manipulación, innovación de la tecnología de producción, experiencia en procesos de organización y gestión de la producción, etcétera). También existen oportunidades en el sector terciario. Por ejemplo, el turismo es un campo que permite una gran expansión: Brasil no solo son playas, una gran parte de su patrimonio natural y artístico está por explotar.

-Según su experiencia, ¿de qué forma debe introducirse una empresa extranjera en el mercado brasileño? -Creo que, para entrar con buen pie, el idioma es fundamental, pero también el respeto por sus formas de relación y sus patrones culturales. La comunicación será decisiva en el éxito o el fracaso del proyecto. Y muy importante, hay que dejar de lado una cierta arrogancia europea (no pensar que vamos ahí a enseñarles todo) y buscar la empatía.