Alcantarillado y depuración son los retos principales

Entrevista a Jonas de Miguel Director de Aqualogy en Río de Janeriro

Brasil tiene grandes empresas constructoras y un sector financiero de los más robustos

Aqualogy construye una planta de secado térmico en la ciudad de Limeira

El agua es un recurso esencial. El incremento de la población, su creciente concentración en núcleos urbanos y la necesidad de alimentos requiere la eficiencia en su gestión. La aplicación de soluciones inteligentes es ya una necesidad. Aqualogy, la marca de soluciones de Agbar, da respuesta a este desafío.

La empresa ofrece desarrollos que mejoran la eficiencia y optimizan la utilización de los recursos hídricos al servicio de las personas para mejorar su calidad de vida. La firma ofrece soluciones innovadoras, flexibles e integrales y de fácil adaptación a cualquier tipo de contexto socioeconómico. Aqualogy desarrolla sus actividades en cuatro áreas: medioambiente, infraestructuras, soluciones y conocimiento. Jonás de Miguel es su director en Brasil.

-¿Cuáles son los principales proyectos que Aqualogy se ha adjudicado hasta el momento en Brasil? -Los principales contratos firmados hasta la fecha se han dado en las áreas de tratamiento de lodos de depuración y de servicios de ingeniería. En tratamiento de lodos estamos construyendo una planta de secado térmico de 50 toneladas al día en la ciudad de Limeira, cuya concesión es de la empresa Foz de Brasil. En el ámbito de los servicios de ingeniería desarrollamos el plan director de saneamiento de la ciudad de Santa María, tristemente conocida por el incendio desatado el pasado domingo en una discoteca, que se cobró la vida de más de 180 personas. También en este ámbito, fuimos vencedores de una licitación de la empresa estatal Compesa para definir un sistema integrado de gestión del abastecimiento a la región metropolitana de Recife.

-¿Es este un país con un gran potencial de desarrollo en el sector del agua y el saneamiento? -Definitivamente, sí. Tiene una gran deficiencia en infraestructura, sobre todo en el área del alcantarillado y la depuración, donde la cobertura del país no llega al 47% y el 38%, respectivamente. Incluso en abastecimiento de agua potable la cobertura es muy desigual, bajando en algunos estados del 60%.

Esta precaria situación topa ahora con una voluntad decidida de los poderes públicos por universalizar el servicio de agua y saneamiento antes del 2030, lo que implica realizar inversiones por valor de 200.000 millones de euros. Es una carrera que comenzó en el 2007 con la aprobación de una nueva ley de saneamiento básico, que se desarrolló en el 2010, que ha propiciado la entrada de la iniciativa privada en grandes proyectos en el 2012 y que va a continuar gracias a la disponibilidad de los recursos financieros con los que cuenta el país.

-¿Cuáles son los desafíos y las necesidades principales a las que urge dar solución? -Sin lugar a dudas, hay que solucionar la baja cobertura de alcantarillado y depuración. Y es en esa dirección hacia donde se están dirigiendo el grueso de las inversiones: a extender la red de colectores y construir plantas depuradoras. Brasil tiene grandes empresas constructoras y un sector financiero de los más rentables y robustos del mundo. Lo que requiere del exterior es tecnología y know-how. También debe mejorar la red de distribución, pues la prioridad es reducir el nivel de pérdidas de agua en la red, que actualmente supera el 35%, y obliga a nuevas y costosísimas inversiones.

-¿Es la sostenibilidad una prioridad en la mayoría de los proyectos de ingeniería que se desarrollan actualmente en Brasil? -En Brasil ocurre algo parecido a lo que sucede en otros muchos países latinoamericanos, en los que antiguas instalaciones con un precario concepto ambiental conviven con un altísimo nivel de exigencia para los nuevos proyectos. No se quieren repetir los errores del pasado y el nivel de exigencia de la normativa y de la fiscalización posterior son muy elevados. Brasil es un actor de creciente peso internacional en varios sectores industriales y cuenta con empresas punteras que cuidan de su reputación y exigen altos niveles de responsabilidad ambiental. Sectores como los biocombustibles, el automóvil, la celulosa y ahora también el petróleo, exigen sostenibilidad ambiental en sus proyectos y, lógicamente, en especial en la gestión del agua.

-¿Podría mencionar algún ejemplo de tecnología puntera que Aqualogyesté implementando actualmente o prevea implementar en Brasil? -Tenemos muchas y muy variadas pero tal vez las más punteras que estamos introduciendo en Brasil sean tres: el secado térmico de lodos a baja temperatura, el tratamiento electroquímico para aguas residuales de origen industrial y las tecnologías de búsqueda de fugas en redes de agua usando gases trazadores.

-¿Qué valores son los que diferencian a Aqualogy de su competencia? -En primer lugar, el alto nivel tecnológico de nuestro portafolio, que es muy innovador. Hay que tener en cuenta que Aqualogy básicamente ha desarrollado tecnologías para problemas reales a los que Agbar no encontraba solución en el mercado. Eso nos ha conducido a un portafolio de soluciones muy variado pero muy diferenciado. Varias de nuestras tecnologías son patentes que no tienen símil en el mercado. En segundo lugar, nuestra vocación de vender soluciones y no aparatos. Venimos de la cultura del operador de sistemas de agua, con vocación de relación a largo plazo.

Nos implicamos activamente en la problemática de nuestros clientes y ofrecemos soluciones integradas, que incorporan tecnologías propias y de terceros, en un modelo contractual que busca la relación a largo plazo y la vinculación con los resultados. Ese es el lema de la empresa  Aqualogy, la primera marca global de soluciones integradas del agua.